¿Has decidido emprender? Enhorabuena. En Unlimiteck creemos que es una decisión que solo toman los más valientes, aquellos que están dispuestos a trabajar mucho y muy duro por sacar una idea y un proyecto adelante. ¿Un poco exagerado, quizás? Bueno, cuando compruebes de primera mano que no es precisamente un camino de rosas, entonces comprenderás la ‘glorificación’ del término.

Emprender un negocio puede parecer muy atractivo, y de hecho lo es, pero hay que tener en cuenta que es un proceso largo y complejo, en el que intervienen multitud de factores y en el que tu capacidad para trabajar duro y ser constante determinará en buena medida tus posibilidades de éxito o fracaso. Porque, efectivamente, nadie ha emprendido con éxito sin fracasar antes. La experiencia es un grado, emprendedor, así que jamás dejes de intentarlo.

Aprender a emprender

motivos para emprender¿Tienes ideas para emprender? Bien, ese es el primer paso. Pero has de saber que la mayoría de las personas no pasa de ahí. Todo el mundo tiene ideas y muy buenas intenciones; muy pocos la determinación necesaria para transformarlas en algo real. Y los motivos son muchos y muy variados. Falta de tiempo, de motivación o de conocimientos, no ser capaz de responder a la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez: cómo emprender.

Por lo tanto, primero hay que aprender a emprender. Pero eso no implica que exista una formación concreta o una titulación específica que te capacite para ello. Es cierto que hay miles de escuelas de negocios, grados o másteres universitarios y centros de formación especializados, y sin duda serán de gran ayuda para saber cómo emprender mejor, pero no te convertirán automáticamente en un emprendedor. Para eso ya sabes lo que hace falta: dar el paso. Y que nadie nos malinterprete. Formarte y aprender SIEMPRE será una buena idea, y puede ser especialmente útil que, de forma premeditada, adquieras una serie de conocimientos enfocados a potenciar tus habilidades con el fin de desarrollar tu nueva y flamante idea de negocio.

Con esta guía, lejos de pretender ofrecer la formación más completa, si procuraremos que, al menos, conozcas los conceptos básicos y los pasos mínimos que hay que dar para que tu nueva aventura cobre sentido y responda a las preguntas clave: qué es emprender y cómo emprender. Y, por qué no decirlo: esperamos que sea el resorte que despierte de su letargo a tu espíritu emprendedor, el impulso final que termine de convencerte. ¡Adelante, valiente!

Capacidades para emprender

O conocimientos, o todo aquello que te va a venir bien saber antes de lanzarte a emprender un negocio. ¿Intrínsecas o adquiridas? Pues un poco de todo, en realidad. Aquí van algunas:

¿Cuánto sabes sobre finanzas?

motivos para emprender“Mucho” es la respuesta óptima. “Algo” suele ser lo más común, y desde luego el punto de partida mínimo. Por muy evidente que parezca, necesitarás saber si estás ganando o perdiendo dinero y en qué cantidades. No te engañes, para ello te va a tocar hacer números, ponerte el traje de contable y manejarte con soltura ante conceptos como ingresos y beneficios, gastos e inversión, liquidez y rentabilidad, financiación e intereses… La otra opción, también muy válida, es contar con asesoramiento externo. Y es que SIEMPRE es buena idea rodearse de los mejores expertos.

 

¿Qué sabes sobre marketing y ventas?

No se nos ocurren muchos términos tan recientes como “marketing” y que hayan tenido tanta incidencia en el mundo. El marketing, o uno de los pilares centrales para emprender un negocio rentable. Además, actualmente casi podríamos sustituir el concepto de “emprender” por el de “emprender en la era digital”, la nuestra, la actual, la que nos ha tocado vivir y a la que es necesario adaptarse para afrontar estos y otros retos.

Cómo conseguir clientes y ser capaz de venderles tu producto o servicio, el objetivo último de emprender, ¿no? Pues para ello ponte a trabajar en tus técnicas de ventas y negociación (¡proveedores!), estrategias de marketing (con sus archiconocidas 4 ‘pes’), en la segmentación, la imagen corporativa, los planes de comunicación y medios… son tantos elementos que es imposible englobarlos en una entrada de estas características, pero lo ideal es que tengas claros los más importantes.

¿Qué aptitudes necesitas tener?

A tus ideas para emprender deberías sumarle ciertas capacidades personales que serán necesarias para que todo salga adelante: iniciativa, tenacidad, entusiasmo, autoconfianza… todas ellas útiles, todas ellas valiosas. Si te parece poco, puedes ir añadiendo algunas más: motivación, inteligencia emocional, resiliencia… Y si con eso crees que ya es suficiente… vuelve a pensarlo: capacidad para asumir riesgos, para actualizarse constantemente, para recuperarse ante el fracaso… En serio, la lista es muy larga y casi todo lo que se te ocurra debería estar en ella. ¿Estás preparado? Si crees que no, la mayoría de estas aptitudes pueden trabajarse y mejorarse, no son innatas, así que creer que no posees alguna de ellas no sirve como excusa.

Pasos básicos para emprender un negocio

Como emprender un negocio no va a resultar sencillo a ningún nivel, vamos a darte unas pautas mínimas que tendrás que seguir. No se trata de una guía definitiva que vaya a describir al 100% el proceso a seguir porque, probablemente, y debido a la enorme cantidad de variables que entran en juego, eso no exista, pero sí hay ciertos pasos que tendrás que dar ineludiblemente.

Ya tienes las ganas, las aptitudes necesarias y los conocimientos básicos. Lo que no tenías ‘por defecto’, lo has adquirido porque, ante todo, eres un verdadero profesional y estás completamente motivado. Así pues, lo siguiente que debes hacer es:

  • ¡Tener ideas para emprender!

motivos para emprender¿Muchas? En realidad, con una es suficiente. Y casi mejor, así podrás centrarte en desarrollarla como debe ser.

En cualquier caso, sería positivo que se tratase de una idea innovadora (es más fácil decirlo que lograrlo, lo sabemos) o que, como mínimo, destaque en algún aspecto respecto a lo que ya hay, lo que viene siendo un factor diferencial. Para situar correctamente tu producto o servicio en el mercado, te vendrá bien tener siempre presente la Matriz de Ansoff, ya sabes: penetración de mercado (producto tradicional en mercado tradicional); desarrollo de producto (producto nuevo en mercado tradicional); desarrollo de mercados (producto tradicional en mercado nuevo); diversificación (producto nuevo en mercado nuevo).

 

  • Emprender requiere un estudio de viabilidad

Y aquí llega el primer punto de no retorno. Si estás completamente convencido de que vas a seguir adelante con eso de emprender un negocio, entonces necesitas, a la fuerza, un estudio de viabilidad. Eso incluye un estudio de mercado que nos detalle todo lo posible el entorno en el que vamos a movernos. Eso contiene, faltaría más, a nuestra competencia (y créenos, lo habitual es tener competencia). Analiza también si existen productos o servicios sustitutivos. También ten claro (cristalino, de hecho) a tu target o público objetivo, saber dirigirse a él será uno de los pilares básicos en los que se basará tu plan.

Por último, deberás realizar una serie de estimaciones (todo lo precisas que puedan ser) sobre los costes y su relación con las previsiones de ventas, es decir, estudiar si con lo que tienes en mente, tu plan acabaría por reportar beneficios.

  • Emprender requiere un plan de negocio

Una de las piedras angulares, uno de los aspectos críticos. De nada sirve tener ideas para emprender o tener todas las ganas de emprender un negocio si no estás dispuesto a pelearte con tu plan de negocio. Será un documento largo, denso y que no deberá dejar al azar ningún aspecto importante.

A grandes rasgos, convendrá que contenga la estructura ideológica (misión, visión y valores de la empresa) un análisis de sus fortalezas y debilidades (bendito DAFO), detalles sobre la actividad a desarrollar, el modelo de negocio escogido, toda la información recogida en el estudio de viabilidad, (valoración de riesgos y capacidad financiera), la competencia y el público objetivo, los planes y estrategias de distribución, ventas, marketing y publicidad, las necesidades de personal (recursos humanos) y la planificación global a largo plazo. Casi nada.

  • Emprender requiere financiación

motivos para emprenderAsí es. En la inmensa mayoría de casos es uno de los requisitos más importantes. Tristemente, son muchas las buenas ideas para emprender que se quedan en el tintero, puede que no tanto por falta de opciones y recursos financieros para ponerlas en marcha, sino porque, en muchas ocasiones, no se acude a la opción de financiación adecuada.

Existen muchas fuentes para conseguir financiación y facilitar la acción de emprender, tanto de capital público como privado. Obviamente, la primera que nos viene a la cabeza es el préstamo bancario, pero no es, ni mucho menos, la única o la más adecuada en todos los casos.

Líneas de crédito para emprender, créditos ICO, subvenciones de carácter público (autonómicas, estatales y a nivel europeo) métodos como el leasing, el renting o el factoring, sociedades de garantía recíproca, sociedades de capital riesgo, nuevos métodos como el crowdfunding o micro financiación, patrocinio y mecenazgo, capitalización de prestaciones por desempleo… las opciones son numerosas. La clave es conocer bien tus necesidades y, en función de éstas, acudir a una u otra fuente. Estudia las ventajas e inconvenientes de cada una, empápate con todas sus características, asesórate si es preciso y, solo entonces, estarás capacitado para escoger la opción adecuada.

  • Emprender es comenzar a constituir tu empresa

Elige la forma jurídica en función del número de socios, el capital social y las características fiscales y laborales, de la responsabilidad ante terceros o de la posibilidad de contratar trabajadores. Después, y en base a lo escogido, comienza con los trámites y la parte administrativa, el papeleo y la burocracia. Distintas formas jurídicas requieren distintos trámites.

Generalmente, el proceso incluye algunos de los siguientes pasos:

  • Solicitud de la certificación negativa del nombre en el Registro Mercantil.
  • Ingreso y certificación del Capital Social Exigible.
  • Solicitud del CIF (Código de Identificación Fiscal) provisional
  •  Inscripción de la nueva Sociedad en el Registro Mercantil Provincial
  • Alta en el Impuesto de Actividades Económicas.
  • Redacción de los estatutos sociales.
  • Afiliación a la Seguridad Social (tanto de la empresa como de los trabajadores).
  • Obtención de licencias municipales (apertura y actividad).

En cualquier caso, dichos pasos son orientativos y solo se mencionan algunos de los más habituales. Los requisitos y gestiones variarán en función de las características de la nueva empresa.

Conclusiones sobre emprender un negocio

Después de todo esto, serás tú quien valore las ventajas e inconvenientes de emprender. No es un camino fácil, desde luego, pero quienes emprenden con éxito te dirán que cada minuto de trabajo ha merecido la pena. Cómo emprender, cómo enfrentarse a la incertidumbre, a la burocracia y a las incontables horas de trabajo. Solo hemos rascado la superficie, pero al menos esperamos que te haya servido de ayuda y como impulso.